Las inversiones en infraestructuras en Cataluña

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De enero a mayo de 2016 la administración central ha invertido en obra pública en Cataluña 153.9 millones de euros, un 71% más que el gobierno autonómico catalán (90.2 millones). Así se desprende de los datos de licitación recién publicados por la patronal de empresas constructoras, SEOPAN.

Por territorios, en las cuatro provincias catalanas la administración central ha invertido en lo que llevamos de 2016 más que la autonómica. Destacan los casos de Gerona, en que la inversión del gobierno central ha duplicado a la de la administración encabezada por Carles Puigdemont y Lérida en que la administración del Estado ha licitado obra pública por un importe ocho veces superior al ejecutivo autonómico.

Los datos publicados para los primeros meses de 2016 corroboran y refuerzan la tendencia ya existente en los últimos años, en que la administración central ha sido la primera administración inversora en obra pública en Cataluña. En conjunto, de 2011 a 2015, el gobierno central ha invertido en la comunidad catalana por un importe de 2.180 millones de euros, un 41% más que el ejecutivo autonómico (1.549 millones).

La inversión en infraestructuras no parece estar entre las prioridades del nuevo ejecutivo catalán de Carles Puigdemont, quien ha rebajado sustancialmente la inversión en obra pública desde que tomó posesión de su cargo a principios de año.

De enero a mayo de 2016, el gobierno catalán ha disminuido la cantidad licitada en obra pública en un 61% respecto al mismo periodo del año pasado. El considerable desplome de la inversión en infraestructuras por el nuevo ejecutivo catalán agrava aún más la apatía inversora de los sucesivos gobiernos catalanes en los últimos años.

En conjunto, de 2011 a 2015, el gobierno autonómico de Cataluña ha invertido en obra pública solo 208 euros por habitante, un 32% menos que los 304 euros per cápita invertidos de media por el resto de gobiernos autonómicos españoles.

El informe pone de relieve que en Cataluña existe un grave déficit de inversión en obra pública del propio gobierno autonómico catalán que puede cuantificarse en el último lustro en 1.100 millones de euros.

La recurrente falta de inversión en infraestructuras del gobierno catalán constituye un notable perjuicio para la economía de Cataluña y su competitividad. Resulta sorprendente e hipócrita que una administración que invierte tan escasamente en obra pública acuse a otras administraciones de falta de inversiones.

El dosier de prensa del informe puede descargarse en este enlace.

La Inversión extranjera en Cataluña en 2016



http://files.convivenciacivica.org/Inversion extranjera en Cataluña 2016.pdfLa inversión extranjera sufrió en Cataluña una caída del 35% en el primer trimestre de 2016 respecto al mismo periodo de 2015, pasando de 693 millones de euros a 454 millones. Así se desprende de los datos publicados por el Registro de Inversiones del Ministerio de Economía y Competitividad.

En el mismo periodo de tiempo, la inversión foránea en el conjunto de España se incrementó en un 15%, desde los 2.585 a los 2.966 millones de euros.

A nivel comparativo, los inversores extranjeros invirtieron en la Comunidad de Madrid 2.097 millones de euros, cuadriplicando la cifra invertida en Cataluña.

La disminución del interés por invertir en Cataluña en los primeros meses de 2016 ha sido general por parte de inversores procedentes de las principales áreas geográficas del mundo: Europa (-25%), América del Norte (-10%), Hispanoamérica (-74%) y Asia (-67%).

La caída en las inversiones en Cataluña se ha producido de forma paralela al incremento del interés por invertir en el resto de España. Por ejemplo, los inversores procedentes de los países desarrollados (OCDE) han reducido su volumen invertido en Cataluña en un 16% mientras lo han aumentado en un 37% en el resto del país.

La caída de la inversión extranjera ha afectado a los principales sectores productivos de Cataluña tales como la industria de manufactura (-67%), las actividades sanitarias (-19%), las inmobiliarias (-88%), el comercio (-84%) o el sector financiero catalán (-60%).

También se constata aquí un trasvase del interés de los inversores desde Cataluña hacia otras autonomías. Así, por ejemplo, en el sector financiero, mientras las empresas extranjeras han reducido su inversión en Cataluña en un 60% la han duplicado en el mismo periodo de tiempo en el resto de España.

El comportamiento tan dispar de los inversores internacionales en Cataluña y en el resto del país revela una diferente percepción de riesgo, probablemente debida a la incertidumbre derivada del proceso soberanista en Cataluña junto a factores impositivos y regulatorios.

Cabe remarcar que la incapacidad del gobierno de Puigdemont para sacar adelante leyes o incluso unos presupuestos, la dependencia de un grupo radical y anticapitalista como la CUP o los riesgos económicos y políticos inherentes a una hipotética secesión no son las mejores tarjetas de presentación para atraer a nuevos inversores a Cataluña.

Convivencia Cívica Catalana pide honestidad al gobierno catalán en los datos de inversión extranjera que transmite a la opinión pública. En numerosas ocasiones el ejecutivo autonómico oculta las cifras oficiales del Ministerio cuando no le son favorables y, en su lugar, publicita unas llamativas cifras de inversión extranjera, según las cuales la región de Barcelona figuraría prácticamente como la primera región de toda Europa continental en inversión extranjera, por delante incluso de París, Berlín, Madrid o Roma. Se trata de unos datos ciertamente sorprendentes que deben tomarse con cautela.

Los datos que facilita el gobierno catalán son cifras procedentes de fuentes no oficiales, parciales –ya que no incorporan todos los tipos de inversión extranjera- y, además, incluyen inversiones anunciadas pero no realmente realizadas y que pueden no llevarse a cabo
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En este sentido, remarcamos la importancia de que el gobierno catalán transmita a la opinión pública datos honestos y de inversiones realmente formalizadas, no de meros anuncios.

El dosier de prensa del informe puede descargarse aquí.

La lengua española en la educación de Cataluña



http://files.convivenciacivica.org/La lengua española en la educación de Cataluña.pdf Como es sabido, el dominio de español de los estudiantes catalanes ha estado envuelto de polémica desde hace años por la aplicación del sistema de inmersión lingüística que excluye al castellano como lengua vehicular de enseñanza en Cataluña. Recordemos que los alumnos catalanes con el sistema de inmersión tienen tan sólo 2 horas semanales en castellano (únicamente la asignatura de este idioma), mientras que los del resto de España tienen unas diez asignaturas en esta lengua con 25 horas semanales.

A pesar de la considerable diferencia de dedicación horaria, en numerosas ocasiones políticos catalanes han asegurado que el nivel de castellano de los niños catalanes es incluso superior a los del resto del país. Se trata de una afirmación que ciertamente puede sorprender y merece contrastarse con la realidad. ¿Es posible obtener un mayor dominio de una lengua dedicándole diez veces menos horas de estudio?

El informe que presenta Convivencia Cívica Catalana ha analizado las pruebas lingüísticas existentes y muestra que ninguna evaluación acredita un nivel de castellano de los alumnos catalanes superior al resto de alumnos españoles.

El estudio remarca que en numerosas ocasiones se han utilizado las puntuaciones de competencia lectora de PISA para supuestamente ‘demostrar’ el buen nivel de castellano en Cataluña, escondiendo el hecho de que esas pruebas se traducen al catalán en Cataluña y, por tanto, no miden en ningún caso el nivel de castellano en Cataluña.

Las últimas evaluaciones de castellano comunes a todas las autonomías, incluida Cataluña, fueron realizadas por el Ministerio de Educación en los años 2000 y 2003. Estas evaluaciones son una información muy valiosa porque las pruebas de castellano que se pasaron a los alumnos fueron exactamente las mismas en todas las comunidades autónomas y, por tanto, sus resultados son comparables en términos homogéneos. Y además se evaluaron con detalle ortografía, gramática y literatura.

El informe de Convivencia Cívica Catalana muestra los resultados de esta evaluación oficial del nivel de castellano en toda España que, sorprendentemente, no ha tenido la publicidad que merece.

En cuanto al nivel ortográfico los alumnos realizaron una prueba abierta consistente en un dictado en castellano. Se constató que sólo un 33% de los alumnos catalanes de secundaria fueron capaces de transcribir el texto en castellano a nivel básico, con un número de faltas de ortografía igual o inferior a dos.

Las pruebas realizadas por el Ministerio también evaluaron aspectos gramaticales. En particular, la prueba examinaba el dominio de la morfología y la sintaxis de la lengua española. En cuanto a las relaciones morfosintácticas el nivel de preguntas acertadas de los alumnos catalanes fue del 43%, sensiblemente inferior al del resto de alumnos españoles (64%).

En el conocimiento de periodos, autores y obras de literatura española, la media obtenida por los alumnos catalanes fue de un 35% de aciertos frente al 79% de los alumnos del resto de España. El hecho de que en el ámbito literario el nivel de los alumnos catalanes sea tan bajo pone de manifiesto la deficiente enseñanza de literatura española en el sistema educativo catalán.

Los resultados de estas pruebas evidencian que el alumnado catalán muestra unas carencias significativas en el dominio de castellano en ortografía, gramática y literatura.

Desde Convivencia Cívica Catalana creemos necesario que se vuelvan a realizar pruebas como las efectuadas en los años 2000 y 2003, es decir, un examen de alcance nacional, igual para todos los alumnos españoles con independencia de su lugar de residencia, que evalúe el dominio de la lengua española que tienen los escolares con el objetivo de monitorizar y mejorar el aprendizaje de español así como detectar posibles deficiencias en ciertas autonomías.

A este respecto, no se entiende que políticos de Cataluña se nieguen a realizar evaluaciones de lengua española comunes con el resto de comunidades autónomas. Si tan bueno es el nivel de castellano con solo 2 horas semanales, no entendemos por qué se ponen obstáculos para poder contrastarlo con aquellos que lo utilizan en la escuela 25 horas semanales.

El dosier de prensa del informe puede descargarse en el siguiente enlace.

Informe 'Las inversiones en infraestructuras en España' 2006-2015



http://files.convivenciacivica.org/Las inversiones en infraestructuras en España.pdfEl informe “Las inversiones en infraestructuras en España” analiza la actuación en materia inversora del Ministerio de Fomento en la última década, entre los años 2006 y 2015.

Desde los años 80 España viene realizado un gran esfuerzo en inversión en infraestructuras que ha hecho posible su profunda transformación, convirtiéndola en un país competitivo. Mientras en 1985 el nivel de dotación de infraestructuras por habitante español no llegaba a la mitad del nivel medio de la Unión Europea (46.2%), treinta años después se ha duplicado, situándose en el entorno del 100%.

De 2006 a 2015 el Ministerio de Fomento ha adjudicado obra pública en España por un importe total de 51.273 millones de euros. El esfuerzo inversor del Estado se ha centrado en la última década en las infraestructuras de tipo ferroviario y, en particular, en la construcción de las líneas de alta velocidad (AVE). Ello se refleja en el hecho de que ADIF, el gestor español de las infraestructuras ferroviarias, ha aglutinando casi dos terceras partes (63.5%) de la obra pública adjudicada por las empresas de Fomento.

En cuanto a distribución territorial, Cataluña ha sido la autonomía más beneficiada en la última década por las adjudicaciones de obra pública del Ministerio de Fomento y sus empresas, con 8.283 millones de euros, el 17.8% del total adjudicado. Le siguen a continuación Andalucía, con el 17% y a mayor distancia Galicia (12.7%), Castilla y León (12.1%), la Comunidad Valenciana (9%) y la Comunidad de Madrid (5.4%).

Los datos de adjudicación de obra pública de la administración central desmienten, en consecuencia, la tesis de un supuesto agravio inversor contra Cataluña en beneficio de Madrid. En ningún año de la última década Madrid ha recibido más obra pública que Cataluña. Y en el cómputo global de 2006 a 2015, la obra pública adjudicada por el Ministerio de Fomento en Cataluña (8.283 millones) triplica a la recibida en la comunidad madrileña (2.514 millones).

El informe también analiza el modelo que sigue el gobierno federal de Alemania en la distribución de sus inversiones públicas entre sus regiones o länder con el objetivo de compararlo con el de España. Como conclusión más relevante puede destacarse que el gobierno alemán prioriza en la distribución regional de sus inversiones factores como la superficie o la población por encima del PIB.

Así, por ejemplo, en Renania del Norte-Westfalia, la potente región industrial que aporta más del 21.5% del PIB alemán, el gobierno federal tan solo invierte el 12.4% de su gasto en infraestructuras viarias. En Baviera, que representa casi el 18% del PIB germano, el estado solo invierte el 15.9% mientras Baden-Württemberg, responsable del 15.1% del PIB alemán, solo recibe el 10.3% de las inversiones.

Es oportuno recordar la exigencia del nacionalismo catalán al gobierno central de invertir en Cataluña en base a la aportación catalana al PIB nacional, obviando otros parámetros como la superficie o la población. El gobierno federal alemán no sigue esa 'regla' e invierte en las regiones con mayor PIB sustancialmente por debajo de ese nivel.

Cabe subrayar que las inversiones en líneas ferroviarias o carreteras tienen, por su propia naturaleza, una gran relación con la superficie de que dispone un territorio. Exigir que Cataluña tenga el 19% de las inversiones españolas en infraestructuras cuando solo tiene el 6% de la superficie de España no parece razonable. En el land alemán de Renania del Norte-Westfalia que aporta más del 21% del PIB germano, ningún dirigente político exige el 21% de las inversiones al gobierno federal sino que aceptan el 12%, conscientes de que la superficie renana es tan solo el 10% de la de Alemania.

Creemos que el gobierno catalán debería abandonar exigencias no realistas y asumir el pragmatismo y la sensatez de la política germana.

Puede descargarse el dosier de prensa en este enlace