En las balanzas
fiscales del Estado con Cataluña presentadas por el gobierno catalán se constata que se “infla” el saldo fiscal negativo de
Cataluña en base a criterios poco objetivos y, además, se ocultan a la
opinión pública determinados resultados.
En concreto, de los 15.007 millones de
euros presentados por el Consejero catalán de economía como
supuesto déficit fiscal de Cataluña, prácticamente la mitad, 7.185 millones son
ficticios
y no han sido pagados por ningún catalán en ningún momento, producto de un
ajuste contable denominado “neutralización”.
Y de los restantes 7.822 millones, 3.790 son también producto de un cálculo
desviado basado en imputaciones distorsionadas de determinados
gastos e ingresos, al no contabilizar gastos que el Estado ha realizado en
beneficio de ciudadanos catalanes y sí contabilizar ingresos que no han sido
realizados en realidad por catalanes.
En consecuencia, los supuestos 15.007 millones de euros de déficit fiscal
catalán se reducen a menos de una tercera parte, 4.032 millones, si detraemos
impuestos ficticios y contabilizaciones no adecuadas.